viernes, 26 de septiembre de 2014
Agua
Últimamente me estoy preguntando bastante acerca del porqué debería volver a escribir si hace tanto tiempo que no lo hago.
Y la respuesta que siempre termino encontrando es, porque si, porque no encuentro muchas maneras más de dejar salir lo que tengo.
El problema es que releo y me parece todo una poronga, pero tremenda poronga eh? y no es que al momento de escribir algo me parece bueno, no, para nada. Es solo que después me parece más poronga que al principio.
Algún día voy a escribir algo que valga la pena, pienso.
Y vuelvo a escribir igual, después de un año o un poco más.
Haber caído en un pozo, que me hayan tragado las aguas que andaban arremolinadas adentro mío, me lleno de incertidumbres, de porqués, de desilusiones, de esperanzas agotadas, y sin embargo encontré buenos augurios entre los más queridos.
Creo que por eso pretendo volver a hacerlo, por haber encontrado que la esperanza en realidad nunca se pierde, sino que solo se extravía un tiempo como mucho.
Así que: poronga más, poronga menos, voy a seguir escribiendo. Y haciendo canciones también. De hecho creo que también voy a volver a Twitter, lugar que abandoné hace mucho pero que siempre creí como un lugar en el que depositar un poco de cada cosa que me pueda imaginar, y un lugar en el que también puedo ser lo que no soy y decir lo que no digo. Que lo parió, un lugar de recorrido por caminos que lo que soy como ser humano no recorre. Pero está bueno conocer lo que no sos también, asi que creo que si, que si vuelvo a escribir, que si vuelvo a hacer canciones, también puedo volver ahí a divertirme un rato. Que la risa no quiero que se me escape nunca.
Me chupa un huevo lo rendido que me pareció haber estado. Ahora quiero volver a mi. Gracias Fito por esa canción.
Nunca es fácil, pero al menos hay que intentarlo. Pero de verdad. A caminar aunque duelan las piernas de no moverlas durante este tiempo.
1- Principio de un fin esperado
Soy la musa que sabe, la realidad que guarda a la fantasía en el cajón del olvido luego de insistir en poseer físicamente y repetidas veces el objeto del deseo. Mi propia musa.
Veo en mi lo que no soy, tomo de mi todo lo que detesto, descanso en mi cuando la poesía acaricia mis mejillas mojadas por la garúa en las tardes de primavera.
Puedo ser todo. El bien y el mal, las flores en tu jardín, las sombras de tus pesadillas, las risas que no sabías que estaban, el frío de tus pies, la inconsistencia de un olvido que pasó.
Cargo con la suerte de ser y volver a ser, sin ser. Y volver a ser, siendo.
Facebook, Twitter, MySpace, Multiply, Badoo, Delicious, Foursquare, Hi5, Flickr, Fotolog, ReverbNation, DevianART, CouchSurfing, YouTube, Linkedin, WordPress, Sonico, Blogspot.
Voy ganando. Las supersticiones sobre lo que podía llegar a pasar son todas una mentira ahora mismo, y acá no pasa nada si yo no quiero que pase.
Soy solo un fantasma que vuela jugando a ser lo que se pretende que sea.
El hombre mira el monitor, piensa inocentemente en todo esto y sigue.
9024 acá, 1600 allá, 695 en el otro lado, casi 20000 en esto, acá esta la punta. Soy popular, quieren conocerme. No puedo, es mucho esto de dejarme ver.
La realidad es que este hombre se convirtió en un fantasma y no lo sabe, él cree que todavía tiene el control de todas las cosas pero ya no. Dejó el trabajo hace tiempo ya, y tenía unos buenos ahorros como para mantenerse algunos meses pero se le está acabando y no lo ve.
Está flaco, desnudo, la barba despareja, los pies sucios. Los amigos se fueron, la familia está dejando de luchar gracias al buen repelente natural en el que se convirtió.
Sebastian cruzó los límites y está por verlo.
Se levanta y corre hacia el baño, en un esfuerzo por lanzar el vómito por el inodoro y no en el resto del baño. Escucha unas campanadas que lo confunden. Vomita una y otra vez y para cuando pasa sus manos por la cara e intenta reincorporarse para poder seguir con lo suyo cae al suelo y se duerme.
Está vencido.
Burbujas
Poco sirve la palabra que dice; si la angustia indebida, imprevista, insolente, e impaciente, toca la puerta y pasa a buscarte.
No sirve bien la razón que es sola y ve claro, si solo es cuestión de tiempo para que el delirio se te haga carne.
Poco sirven el deseo, los espacios, la juventud, los amigos encontrados, el amor, la familia, el camino acompañado, si todo lo confuso en el mundo se hace ruido y te hace perder los sentidos dentro de la oscura incertidumbre de lo que es, sin ser.
A veces todo lo que cambia, y cambia todo al mismo tiempo y para siempre en la realidad aparente, en un momento inesperado y sin el sentido que lo que nos hace humanos nos obliga a buscar.
A veces creemos encontrar un sentido correcto pero ahí es rey el absurdo inviolable que deja a todos perdidos, a todos siendo lo que quieren ser al momento en el que se les da la gana, pero dando a pocos la libertad de lo que son.
A veces creemos encontrar un sentido correcto pero ahí es rey el absurdo inviolable que deja a todos perdidos, a todos siendo lo que quieren ser al momento en el que se les da la gana, pero dando a pocos la libertad de lo que son.
El sin-sentido es una madre perdida, parte del eslabón roto entre lo que vemos, y lo que no.
Y de imprevisto caen las fichas todas juntas, y puede que no sea que nos estamos dando cuenta de algo, sino que simplemente se caen sin dejarnos ver nada. Y queda todo sin control, y ya no hay nada que podamos hacer salvo esperar a que las causalidades desaten efectos benéficos en lo que somos por dentro.
Ya no sé de que se trata una vida, mi vida. Si al final dejé los platos rotos en el suelo y salí corriendo…
Hundido en lo que parece ser un pozo de los deseos sin agua y con unas pocas monedas viejas creo inspirarme, pero es nada más que un parecer, porque al final, está todo oscuro y el hilo de luz que está ahí arriba me queda lejos y me tengo que romper las manos para trepar.
Siempre fui de los que piensan que hay que intentarlo todo. Pero también muchas veces me contradije los dichos.
Se pasa el tiempo y las nubes me cubren el cielo que veo.
Ya no encuentro a mi musa, pues se escapó volando cuando le dije que los cambios siempre son para bien. Y lo sigo diciendo pero… que cambios? si querés cambiar algo podes cambiarlo de mil maneras, y si no lo cambias como debieras haberlo hecho, que pasa? llegas tarde y se te rompen los ojos de no ver más? te quedas ciego?.
Me pega el viento que llega de lejos y no sé que pasa.
jueves, 18 de septiembre de 2014
El repudio también es amor
Después de tanto tiempo llegó la hora de volver y andar con paso libre. Cuidado, pero libre.
La vida que se sucede es un espacio sin espacios, una murga del tiempo que no para y que no deja lugares sin ocupar.
Todas las vidas son una. Una sola que va paralela a todas las demás. Y todas las demás son las mismas. Soy un artefacto que simula las mismas vidas en el espejo mientras me voy mirando cambiar.
Y todas las cosas en este tiempo me fueron ratificando que hay que encontrar las maneras de eliminar la oscuridad de adentro, o al menos lo que sobra.
Teniendo en cuenta que el bloqueo creativo al momento de escribir o de hacer canciones fue fuerte y que por suerte de a poco va menguando, me vi en la obligación de pensar y de guardar para mi, porque no encontraba las palabras exactas para hacerme entender. Y de hecho nunca pude lograr muy bien eso de hacerme entender, pero bueno viste? uno va haciendo lo que puede con lo que le sale.
Eliminar la oscuridad sobrante, eso. Pero de la mejor manera. De una buena manera
Acá voy: El repudio también es amor.
Repudio las cosas alrededor cuando no se ocupan de si mismas primero. Porque, macho, que te vas a reventar la vida criticando al que se sienta atrás tuyo, si alrededor (entre tus propias cosas digo) está todo reventado? se entiende? no seas pelotudo. Te repudio por eso. Y te deseo que te ocupes de ir corrigiendo tu pequeña y mugrosa vida de a poco.
Repudio que Independiente haya vuelta a primera, porque es un equipo de mierda.
Repudio que haya imbéciles que se encarguen de criticar sin saber. Criticar sin saber es de lo peor. Al menos averigua que es lo que pasa realmente con algo antes de criticarlo, porque sino lo único que estas haciendo es sacar conjeturas y armar teorías conspirativas en contra de algo que no conocés. La puta que te parió.
Repudio que no me den buenas noticias en televisión. Por eso elegí hace casi un año no ver más televisión. Mandense a mudar a la concha de sus respectivas madres en lo posible.
Repudio a todos los violadores que vienen apareciendo sin parar por todos lados. A los que tenemos hijas nos da miedo que aparezca de repente alguna mierdita enferma de estas y nos la lastime.
Repudio al puto gobierno y a todos alrededor y repudio que suspendan a una maestra porque aplaza a un pendejo que no sabe un carajo y que no se ocupa ni en la casa le hacen ocupar no solo de hacer la tarea sino de que además, la aprenda. Carajo, mirá que hay padres de mierda eh?
Repudio todo lo antinatural, como que aparezca la Xipolitaquis con tetas nuevas, y repudio también a los idiotas amantes de la silicona que aparecen dejando comentarios del tipo "que buena que está". Loco, la mina es un pedazo de bosta, es más fea que comer mierda de vieja, date cuenta.
Repudio que haya minas de 50 que quieran volver a ser pendejas. Mujer, cada época tiene su encanto, si dejás pasar tu momento solo para volver a otro, no vas a lograr ninguna de las dos cosas. Lo único que logras con eso es engañarte a vos misma, y asi te vas a morir sola o acompañada por fenómenos de circo o gente a la que le das pena. Manejalo.
Repudio que los trenes vengan tan llenos y que justo me toque un gordo todo chivado atrás, que además de hacerme sentir su olor, me apoya el tiempo que me lleva llegar a constitución para tomar el subte.
Repudio que el subte siempre este hasta las pelotas, y ruego que no me pase lo mismo que en el tren.
Repudio a los enanos, porque no puedo evitarlo.
Repudio a todas las cosas que se pueden repudiar.
Repudiate algo, que repudiar es amor. Porque repudiando estás queriendo cambiar las cosas.
Y de paso, mientras repudias algo, plantate y hace al menos dos cosas buenas por día. Pero no por vos, sino por alguien más. Que eso es repudio pero al revés y sirve lo mismo.
Ahí fue parte de las cosas que encuentro oscuras.
De a poco me prometo seguir guardando textos por acá, que digan al menos alguna que otra cosita que me va pasando por la cabeza. Que mi vida no es tanto cuando me quedo en silencio.
Muchas noches en silencio ya me fueron pasando, otras tantas sin palabras me siguen esperando. Pero es la cabeza que no me deja salir porque me quiere hablar a mi solo.
Entonces, repudiando unas cosas, me voy a seguir tocando en la comparsa de algunos sueños rotos y otros encontrados.
La vida que se sucede es un espacio sin espacios, una murga del tiempo que no para y que no deja lugares sin ocupar.
Todas las vidas son una. Una sola que va paralela a todas las demás. Y todas las demás son las mismas. Soy un artefacto que simula las mismas vidas en el espejo mientras me voy mirando cambiar.
Y todas las cosas en este tiempo me fueron ratificando que hay que encontrar las maneras de eliminar la oscuridad de adentro, o al menos lo que sobra.
Teniendo en cuenta que el bloqueo creativo al momento de escribir o de hacer canciones fue fuerte y que por suerte de a poco va menguando, me vi en la obligación de pensar y de guardar para mi, porque no encontraba las palabras exactas para hacerme entender. Y de hecho nunca pude lograr muy bien eso de hacerme entender, pero bueno viste? uno va haciendo lo que puede con lo que le sale.
Eliminar la oscuridad sobrante, eso. Pero de la mejor manera. De una buena manera
Acá voy: El repudio también es amor.
Repudio las cosas alrededor cuando no se ocupan de si mismas primero. Porque, macho, que te vas a reventar la vida criticando al que se sienta atrás tuyo, si alrededor (entre tus propias cosas digo) está todo reventado? se entiende? no seas pelotudo. Te repudio por eso. Y te deseo que te ocupes de ir corrigiendo tu pequeña y mugrosa vida de a poco.
Repudio que Independiente haya vuelta a primera, porque es un equipo de mierda.
Repudio que haya imbéciles que se encarguen de criticar sin saber. Criticar sin saber es de lo peor. Al menos averigua que es lo que pasa realmente con algo antes de criticarlo, porque sino lo único que estas haciendo es sacar conjeturas y armar teorías conspirativas en contra de algo que no conocés. La puta que te parió.
Repudio que no me den buenas noticias en televisión. Por eso elegí hace casi un año no ver más televisión. Mandense a mudar a la concha de sus respectivas madres en lo posible.
Repudio a todos los violadores que vienen apareciendo sin parar por todos lados. A los que tenemos hijas nos da miedo que aparezca de repente alguna mierdita enferma de estas y nos la lastime.
Repudio al puto gobierno y a todos alrededor y repudio que suspendan a una maestra porque aplaza a un pendejo que no sabe un carajo y que no se ocupa ni en la casa le hacen ocupar no solo de hacer la tarea sino de que además, la aprenda. Carajo, mirá que hay padres de mierda eh?
Repudio todo lo antinatural, como que aparezca la Xipolitaquis con tetas nuevas, y repudio también a los idiotas amantes de la silicona que aparecen dejando comentarios del tipo "que buena que está". Loco, la mina es un pedazo de bosta, es más fea que comer mierda de vieja, date cuenta.
Repudio que haya minas de 50 que quieran volver a ser pendejas. Mujer, cada época tiene su encanto, si dejás pasar tu momento solo para volver a otro, no vas a lograr ninguna de las dos cosas. Lo único que logras con eso es engañarte a vos misma, y asi te vas a morir sola o acompañada por fenómenos de circo o gente a la que le das pena. Manejalo.
Repudio que los trenes vengan tan llenos y que justo me toque un gordo todo chivado atrás, que además de hacerme sentir su olor, me apoya el tiempo que me lleva llegar a constitución para tomar el subte.
Repudio que el subte siempre este hasta las pelotas, y ruego que no me pase lo mismo que en el tren.
Repudio a los enanos, porque no puedo evitarlo.
Repudio a todas las cosas que se pueden repudiar.
Repudiate algo, que repudiar es amor. Porque repudiando estás queriendo cambiar las cosas.
Y de paso, mientras repudias algo, plantate y hace al menos dos cosas buenas por día. Pero no por vos, sino por alguien más. Que eso es repudio pero al revés y sirve lo mismo.
Ahí fue parte de las cosas que encuentro oscuras.
De a poco me prometo seguir guardando textos por acá, que digan al menos alguna que otra cosita que me va pasando por la cabeza. Que mi vida no es tanto cuando me quedo en silencio.
Muchas noches en silencio ya me fueron pasando, otras tantas sin palabras me siguen esperando. Pero es la cabeza que no me deja salir porque me quiere hablar a mi solo.
Entonces, repudiando unas cosas, me voy a seguir tocando en la comparsa de algunos sueños rotos y otros encontrados.
miércoles, 11 de diciembre de 2013
Please say no more
"Please say no more.
I can´t say no more."
No decir más. Canalizar la energía a través de algún vínculo creativo.
Eso es bueno.
Pero es bueno hasta ahí nomás.
Solo canalizar no sirve.
Si tengo algo para decir lo tengo que hacer. Decir.
Y no solo a través de ese canalizar energías.
Lo tengo que decir, literalmente. Sino no sirve como necesito que sirva. No esta vez.
Al menos nombrarlo para mi, pero en voz alta.
Sacarlo de encima. Eso.
Puta, puta, puta, puta, puta, puta, puta, madre que lo parió.
Que voy a escribir un texto o una canción, si tengo para decir algo más que eso… no?
A veces algunas cosas no alcanzan, entonces hay que completarlas con una dosis de realidad, pero de esas realidades que chocan y enferman. Porque a veces enfermar es mejor, a veces después de la enfermedad necesaria, cae como agua, la liviandad de lo que acaba y vuelve a empezar.
Liviano, hace rato que no me siento liviano, y no me siento. Doy vueltas estúpidamente, como un loco, pero sin estar loco, y sin la inconsciencia de los locos. Creo.
Deje de creer en algunas cosas, empecé a creer en otras.
Apunté algunas cosas necesarias, y ahora no decir nada está fuera de mi alcance.
Fumar. Ya no fumo. Ya no me fumo. Ya no.
Esperar. No es que no quiera esperar. Sé esperar. Pero no puedo esperar más.
Trepé la soga para llegar al techo, y cuando casi sin fuerzas estoy por llegar, la cuerda se corta. Y me caigo. Y me caigo fuerte. Y se me rompe lo que me queda entre las manos.
Ahora tengo que ver para donde salgo rajando. También que hago con eso. Bah, que pasa con todo en realidad, con todo alrededor.
Diagramas incontenibles e interconectados. Por dios, que quilombo.
Lindo quilombo.
Un quilombo de la puta madre que los parió a todos.
A resolver se ha dicho. Y a decir. Si, a decir.
lunes, 9 de diciembre de 2013
Una línea que se rompe
Busco a Mamá aunque sé que ella no va a estar. Siempre la busco y casi siempre me pasa lo mismo. Y es que todavía es temprano para que haya llegado del trabajo y yo no sé si es que no quiero estar solo o si no quiero estar solo y que de un segundo para otro llegue Papá.
Mi hermana hoy no va a estar. Ella se fue a la casa de la prima Sofia y no vuelve hasta el domingo. No sé que voy a hacer dos días en silencio. A esta edad no me llevo todavía muy bien con él.
Años después me daría cuenta de que la soledad a veces nos hace fuertes. También sabría que para mi hermana, mejor hubiera sido tener una infancia un poco más color de rosa.
Hace un rato mi Abuela me llamó para decirme que tenía que entrar a bañarme, que se estaba poniendo frío y que además Mamá llegaría y tendríamos que tener todo listo, porque para ella era mejor si yo ya estaba listo, que era igual a bañado y con la tarea del colegio hecha.
La cosa es que me llamo mi Abuela y entré. A ella si. A mi Abuela le hacia caso siempre. Es el día de hoy, cuando van 5 meses de su muerte, en el que me acuerdo sus palabras y me digo, tiene razón. Y es que siempre la tenia. Pero esta no es la historia.
Ese día solo yo hasta ese momento sabía que no iba a poder hacer la tarea porque me había olvidado un cuaderno en el banco del colegio y esperaba que a ningún pibe de la tarde se le ocurriese hacerlo desaparecer. Tenia un miedo terrible.
Se lo confesé a mi Abuela, y cómplice no dijo ni una sola palabra más. Lo único que hizo fue abrir bien los ojos y mirarme como diciéndome que eso no, que preste mas atención, que no podía ser tan boludo de perder las cosas pero nada mas. Y me chistó y después me hizo una caricia y me mandó a bañarme.
Que trabajo increíble se tomo esa mujer conmigo para que no termine tirado en una esquina y destruido, dios…
Entonces entre y busqué a Mamá sin recordar que no estaba. Miré en la habitación que compartíamos con mi hermana para buscarla al menos a ella pero tampoco estaba. Y después volví a acordarme de que se haba ido de la prima Sofia. Siempre me olvidé de las cosas de un segundo para otro, y de la misma manera las recordaba, o no. Y Papá todavía no había llegado.
Me senté en una de las sillas del comedor y me quede en silencio. Mi Abuela estaba adelante. casi siempre se quedaba ahí. Ahora sé que lo hacia para evitarle problemas a Mamá, porque cuando ella quería corregir algo mi Papá la dejaba, pero después a mi Mamá… en fin. Mi Abuela venia poco a mi casa. El terreno en el que estaba mi casa era largo y mi Abuelo les había dado a Mamá y Papá unos buenos metros en la parte de atrás para construir una casa para su familia.
Entonces me senté solo. Muchas veces hacía eso, y debe ser por eso mismo que la soledad me abriga mas que hacerme sentir un desconsuelo como a muchos de los que conozco.
Yo soy de los que creen que el silencio es tan amigo como lo somos nosotros de nosotros mismos. Entonces, creo que los que no pueden aguantar la soledad, tampoco aguantan mirarse al espejo detenidamente, ni llegar del trabajo y que la casa este vacía. Estos sin lugar a dudas, cuando llegan a su casa encienden el televisor o la radio o llaman por teléfono a algún amigo, pariente o en el mejor de los casos, juegan con su mascota.
Si todos hubiéramos de estar solos al menos un ratito al día, el mundo seria un mejor lugar para vivir.
Llego Papá. Como si nada, todo sonriente, como si ayer no se hubiera desatado una tormenta.
Se sienta después de poner la pava en el fuego y me pregunta porque estaba solo y casi a oscuras sentado. Le contesto que me gusta también cuando estoy solo, a veces. Me mira, pero no sé si me entiende. Se queda en silencio, como probando que tal es eso que hago de quedarme quieto, pero a él se lo ve intentando pensar en algo que lo distraiga. A veces uno se da cuenta cuando mira a alguien que intenta pensar en algo. No le sale. Me doy cuenta de que no le sale y sonrío y siento una victoria.
Enciende el televisor. Me levanto y me voy al patio a jugar con unos soldaditos que olvidé el día anterior en un balde de albañil lleno de agua. No es que haya llovido, no, es que los soldaditos habían muerto al caer en un lago venenoso.
Llega Mamá y veo que además de su bolso viene con una caja.
Trae algo. Es un perro?. Si! es un perrito!
Y yo que me pongo contento como un loco y me olvido de todo lo malo de este mundo que es adentro de mi casa.
Una cuando es chico suele contentarse con pequeñas cosas. Igual convengamos que un perro no es algo pequeño. Es un perro pequeño, un cachorro, pero es algo grande. Es un futuro amigo nuevo, una espalda mas que ayuda a sostener. Además es un escucha, uno que juega y me hace olvidar que en cualquier momento puede caer una bomba.
Un tiempo después voy a acordarme de cuanto amé a esa perrita y siempre la voy a tener en la memoria con el amor intacto.
Mamá me da una caja de zapatos. Adentro hay un perrito. Una perrita mejor dicho, es hembra. Lisa se va a llamar.
Papá sale, porque en el fondo es un chico como yo, grande y con problemas, pero chico al fin.
Mira adentro de la caja y lo saca y se lo lleva a su pecho, y lo abraza y lo besa. Papá como muchos chicos también es egoísta.
Mamá le dice: dale el perro el nene. La mira y no la escucha, entonces ella quiere repetirle pero él la interrumpe con un movimiento rápido que intenta darme a la perrita a mi. Y yo no llego a atraparla y se me cae y siento culpa. Ahora mismo lo escribo y me doy cuenta de qué la culpa no fue mía.
Ese hombre al que le digo Papá se fue para adentro y Mamá lo siguió y le dijo, pero como te vas a enojar si le traje un perrito a los chicos le dijo y él le contestó que no le importaba, que estaba bien traer un perrito pero que él lo quería saludar, y entonces ella le dijo que primero me lo tendría que haber dejado agarrar a mi, y entonces él se acerco a la heladera y se abrió una cerveza y no dijo más palabras.
Hace unos años, pensando en mi, en como me veía después de la muerte, que fue vida sin vida más que muerte verdadera, vi o pensé, en como uno tira lineas, como cuando va a pescar, que dicho sea de paso me parece un deporte horripilante y extremadamente cruel, y va sacando cosas buenas y cosas malas. También pensé en que cuando uno ve que lo que está por salir del agua no sirve, la linea debería cortarse, y cuando lo que se nota que va a salir es bueno y sirve, entonces hay que ir con cuidado para poder llega a tenerlo en nuestras manos para siempre.
Para aprender de todo, para permanecer en tierra.
Entonces ahora escribo y pienso que debería, cuando tuve la oportunidad, haber cortado esta linea que me hirió tan profundo que duele para siempre. O da lo mismo?. Si en ese momento yo no podía hacerlo y nadie lo hacia por mi, entonces después ya es tarde y da lo mismo, no?. Es un dilema.
Entonces me quedo con el perrito que era una perrita porque era hembra y la acaricio, y la perrita me muerde y la suelto y me enojo, pero sé enseguida que me enojo con la perrita porque es con lo único que me puedo enojar y la perdono y dejo de estar enojado y la vuelvo a levantar y me vuelve a morder pero no me importa porque me doy cuenta de que esas mordidas las lo hace jugando. Y me meto la mano bajo la manga del buzo y lo dejo seguir mordiendo.
Y me llama Mamá para ir a comer y mi Abuela y mi Abuelo están adelante en su casa y ya no van a venir porque se acuestan temprano y duermen toda la noche cuando pueden hacerlo y no se llegan a escuchar los ruidos.
Entro mirando el suelo sin pensarlo. Lisa me sigue y casi la piso varias veces porque estoy mirando al suelo, pero sin mirar.
La cena pasa todo el tiempo en silencio. Lisa conoce la casa mientras Papá la mira. Lisa hace pis. Papá se levanta y le pasa violentamente la trompa contra el pis, le pega en la cola y la saca al patio. Yo no puedo decir nada porque me miró, y a veces cuando mira, es para que nadie diga nada. El pis sigue ahí. Mama lo va a limpiar después de comer.
La noche termina bien, dentro de lo que en esa casa uno esta acostumbrado.
Un perrito cambia la vida de la gente, o al menos un momento.
Más acá del dolor
Postear o no postear, esa no es la razón ninguna de las veces. Si más allá de mostrarlo las cosas están siempre.
Entonces, contar lo que uno quiere contar no es todas las veces decirlo en voz alta o publicarlo en un blog que no tiene tanto de decir como de mostrar. Quiero decir, contar es también decirse a uno mismo y aprender a mirarse. No?
Me toco lidiar como a la mayoría de las personas con la muerte. Pero, ojo al piojo, no fué con cualquier muerte
Los que están cerca, las personas que uno ama, los que están alrededor, se mueren, se van, desaparecen, se hacen humo y se escapan, vuelan hasta las luces del alba y no vuelven nunca más. Pero esta muerte, como lo dije, no fue cualquier muerte. Esta muerte fue, es, y va a ser toda la vida mía la peor muerte que a cualquiera le podría tocar soportar. Claro que la peor muerte podrían ser varias muertes pero eso es otro tema.
Los amores de la vida no te dejan nunca, pero se alejan en cuerpo y entonces todo contacto se termina perdiendo como se pierde todo en la puta vida. Igual, sé que si algo se pierda, otra cosa se encuentra, no?. Quiero creer eso. Cambios.
Para hablar de esta muerte tengo muchas palabras que se van a ir dando con el tiempo, y aunque tenia que decirlo acá quería referirme a esto de decir y de contar y toda esa historia que no puede parar de hablar.
Aprender a mirarse. A eso iba.
Entonces, tiempo sin postear, sin contar lo que quiero contar, por lo menos en este blog, no fue no contar nada. Me estuve contando de todo.
Aprendí de los recuerdos, y no dejo de saber que mañana es mejor, pero lo mejor de ayer también sirve.
La inspiración o las ganas de decir, puede llegar en silencio y permanecer así, esperando ser y siendo también mientras tanto.
Darme oportunidad, el tiempo lava y cura, pero la cicatriz va a seguir estando si la herida fue profunda. Y lo fue.
Además de aceptar ver como a pesar de todo la vida continúa, uno tiene que continuar, YO tengo que seguir y eso es lo más jodido.
Pero bueno, contar. Eso. Seguir contando más allá de dolor, y más acá del amor.
sábado, 7 de septiembre de 2013
Chispa de luz. Suspira por volver a empezar.
Mariposa en la oscuridad.
Niña triste que no puede salir de la melancolía.
Desconfianza, dejar ser y hacer.
Sonrisa danzarina.
Polvo de luna, del otro lado de la luna.
Colores apagados, pero colores.
Costumbre.
Sirena de un mar de sombras que no sabe que encanta.
Sumisión.
Gotas de agua que cae.
Los ejemplos estaban a cada paso. Y sin embargo no sabía que hacer ni como hacerlo.
Confusión.
Lejos, pero cerca.
Nubes que aparentan. Sol que sale igual.
Noche estrellada.
Rosa sin espinas, no te lastimes.
Arco iris.
Despacio, pero adelante.
Chispa de luz. Suspira por volver a empezar.
miércoles, 26 de junio de 2013
21 días
21 días y la vida continúa y todo parece seguir igual. De hecho todo es igual, todo alrededor es igual.
Por acá, adentro digo, todo cambió. Ella era todo para mi.
Me acuerdo de a ratos y saltando entre los tiempos pasados, todas las cosas que vuelven, y siempre caigo en el mismo lugar: en tus últimas sonrisas, en mis últimas caricias, en tus últimos fastidios, en mis últimos besos. Casi siempre se nubla todo como en tormentas danzarinas cuando vuelvo a mi último beso, que se sabía último pero que no se asumió hasta que no hubo más caso porque ya no podía haber más besos.
Y acá estoy yo, que sin ánimo de generar ningún tipo de pena, lo cuento, porque lo quiero contar.
Creo que las cosas cambiaron para siempre.
Cuando a uno le sacan algo irreemplazable, queda un vacío para toda la vida.
Su voz, su olor, su risa, su sonrisa, sus manos, su espacio inolvidable. Mi pena, porque no lo tengo nunca más. Mis lágrimas, mis putas lágrimas que escapan de mis putos ojos y se caen en un segundo, y mi pecho comprimido que se cierra cada vez más y que me ahoga y me pide que grite, y que lo haga con fuerza, porque necesita caer con los ánimos perdidos, y dejarse ser en el suelo un buen rato.
21 días. La vida continúa pero sin ella.
Por acá, adentro digo, me cambió todo.
lunes, 10 de junio de 2013
Siempre al final, la muerte es parte de la vida...
Y llegado el día se oscurece impunemente todo lo que anda rondando a mi alrededor.
Es de madrugada, y como cada vez que se sabe una verdad antes de que se la digan a uno, lo sé. Y escucho hablar por teléfono y ya lo sé.
Mi abuela se murió, después de todo.
Mi Abuela Ana, mi Abuelita, la Reina de mi vida, el arco iris que me abraza y acompaña luego de mis tormentas.
También están por supuesto los otros amores de mi vida. Los que viven conmigo... los que viven donde yo viví...
Pero esta mujer es otra cosa. Que me disculpen mis otros amores, que esta mujer me enseñó a ser.
Que yo soy como soy conmigo y con los otros porque ella me lo enseñó, básicamente.
Pensé en el último beso que le di, o en los últimos besos, y en las últimas palabras, hace apenas unas horas.
Dentro de algún rato la vería en un cajón dormida para siempre, con el cuerpo frío, con el alma ida...
Ya no más mi abuela.
Y las palabras de consuelo no me están consolando. ¿Es que no lo ven?.
Las palabras de consuelo ya las sé. Conozco toda la verdad acerca del sufrimiento y del no merecer todo el dolor que le tocó atravezar.
Y soy de los que más quería que se le termine la tortura y desde mi ser menos egoísta y con todo mi amor.
Y más allá de todo lo que sé, duele lo mismo. ¿No lo entienden?, ¿O es que solo quieren figurar aún cuando todo lo que tengan que decir sea estúpido, insensato y hasta den ganar de repartir algún que otro cachetazo?.
Te pido que cuando me toque morir, y si existe alguna historia más allá de la muerte, me vengas a buscar vos mi amor.
Y te dejo más allá de la vida, y te espero entonces cuando me llegue la muerte.
Y el Abuelo ya acá, en los nichos de Avellaneda, te acomoda las flores que te dejamos todos.
Y lo ayudo, porque nada termina de convencerlo.
Y es que tiene menos consuelo que yo este pobre hombre, después de amar tanto y de esta manera a una mujer durante casi cincuenta y seis años...
Hace un rato el Abuelo me contó como te robó el primer beso Abuela.
"y yo andaba por el barrio, y ya la había visto muchas veces. Entonces ese día estaba parada sola en la puerta de su casa, y me acerqué y le dije: ¿Tu te das cuenta porqué vine a verte?... Me di cuenta por tu mirada, me dijo tu abuela. Entonces le dije: Llama a tu madre. Y ella vino y preguntó como me llamaba, y después vino su Padre... ¿y después de eso te la llevaste a pasear?, ¿se fueron juntos?. Y más vale!."
Habías dicho siempre que vos querías un velorio con muchas flores y que vayan todos los que te querían.
Vinieron todos y más Abuelita, y de todos los velorios en los que estuve, este fué el que más flores tuvo.
Tu sala en la despedida de la vida, tenía muchas flores, y ya no tenía importancia. Pero era lo que querías, y entonces está bien.
Te amo para toda la vida.
Y hoy después de todos estos días volví al trabajo, y llegó la hora en la que se suponía tenía que ir a visitarte. Y me di cuenta de que ya no tenía que ir a visitarte en la terapia intensiva, porque ya no estabas.
Y tuve que aguantarme estas ganas de llorar como un loco a los gritos, y entonces solo se me cayeron muchas lágrimas, que en silencio, acompañaban mis deseos de volver a verte algún día, más allá de la vida.
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